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22/07/2010
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Un 24 de julio de 1950
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DEMOLICIÓN DE LA PARED PROVISORIA DEL TEMPLO
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Otro de los pasos dados para contar con nuestro templo actual

 

Colocada la piedra fundamental del nuevo templo en setiembre de 1899 por el P. Grütter, que se construiría bajo el título de Nuestra Señora de la Merced, la obra avanzó rápidamente, inaugurándose al año siguiente la primera parte, que consistió en la Sacristía, seis metros del Presbiterio y una parte de la nave central.

En 1901 se ensanchó el Presbiterio y se continuó la nave central. Años más tardes se continuaron las tareas, lográndose en 1917 inaugurar la etapa construida del templo, cerrándose el frente con una gran pared provisoria, que se puede observar en las postales de la época

En la década de 1930 se impulsó nuevamente el propósito de continuar la construcción del templo. Al hacerse cargo en 1940 de la titularidad de la parroquia el P. Jerónimo Schöenfeld, se inició la segunda parte del templo, desde la cúpula con las torres incluidas.

Durante 1946 se continuó con la ampliación de la nave central y la construcción de las dos torres, colocándose el techo a fines de 1949.

El 24 de julio de 1950 por la mañana, se escucharon los primeros golpes que producía la caída de la pared provisoria que durante largos años custodió el Sagrario, pero que desde la fecha resultaba un obstáculo a la hermosura del templo. “Los fieles que el domingo 30 cumplieron con su obligación dominical se encontraron con el divisorio derrumbado y una corriente de aire invernal que calaba los huesos” se escribía en “El Eco Diamantino” de esa semana.

El templo fue adquiriendo su forma definitiva en 1952 con el revoque del interior, la colocación de las bóvedas del Baptisterio, de la nave central, entre la entrada principal y las puertas canceles, la bóveda superior sobre el coro, más un tramo de la nave central. De julio a octubre se siguió con las bóvedas en sus dos tramos de la nave central, retirándose los andamios a fines de ese último mes. En 1953 se colocó el piso de mosaicos de la parte nueva, pintándose el interior al año siguiente. La escalinata exterior se realizó durante 1958.

Se cumplía así el sueño del P. Jerónimo: "una obra que es signo de fe y progreso. Imposible debe ser para todo católico diamantino permanecer indiferente ante la gra obra de ampliación de la iglesia parroquial, que palmo a palmo se eleva en sólidos e imponentes muros, infundiendo la esperanza de que en un mañana no muy lejano. Diamante también tendrá un templo que armonice con su importancia, su constante progreso y la ingente fe de sus habitantes".

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